SE CIERRA UNA PUERTA Y SE ABRE UNA VENTANA
Se cierra una puerta y se abre una ventana.
Todo es volátil, también perdurable.
La vida es como el viento, tan variable
que hoy todo es oscuro y claro mañana.
Se cierra una puerta y se abre una ventana,
y respiras ese aire infatigable,
dispuesto a virar un rumbo inmutable
planteándole batalla a otra mañana.
Te caes, y alguien de pronto te levanta
en la cuenta miserable de este mundo
cuadrilátero, de golpes que curten.
Lágrima que salta, herida que canta.
Y en la mitad de la contienda no me hundo
hasta que el último aliento me lo hurten.
Antonio Álvarez