PALABRAS QUE PERDURAN
Antonio Álvarez
- RESCATAR LA ALEGRÍA.
-
PALABRAS QUE PERDURAN.
-
TE VENERO.
- CORAZÓN DE TRAPO.
- EL CAMIÓN DEL TAPICERO.
-
LA CASA DE LAS BOMBILLAS.
-
TODAS LAS PALOMAS.
- ELÉCTRICA.
-
QUISIERA.
- QUE LOS ÁNGELES HUELAN DESPUÉS DE LA LLUVIA.
RESCATAR LA ALEGRÍA
(Letra y música: Antonio Álvarez)
Hay que rescatar la alegría, decirle a la pena adiós.
Ver como amanece el día no es poca fascinación.
Voy a rescatar tu alegría del pozo donde se ahogó.
Si provoco tu sonrisa agarra la cuerda, tiro yo.
Tal vez tú me des mañana lo que necesitas hoy.
Oye no me des las gracias, esto no es ningún favor.
Vamos a tender los cables por una buena conexión.
Porque no hay tramo insalvable si andas con el corazón.
Las buenas y malas noticias tienen su cara y su cruz.
Aprendemos de la vida cada día una lección.
Hay que rescatar la alegría, decirle a la pena adiós.
La ilusión es la semilla plantada con el corazón.
PALABRAS QUE PERDURAN
(Letra y música: Antonio Álvarez)
A ese sueño que vuelve en bicicleta entre calles sin miedo a envejecer.
Le saluda:”buenas tardes, princesa, has llegado aunque no es la hora del te”.
A esa flor apoyada en la baranda un palacio se rendía a sus pies.
Fue la musa de pasiones encontradas en metáforas que nadie va entender.
El hombre chistera “hace juegos malabares que aprendió en el circo ruso de Kiev.
Pasará el sombrero, como otra tarde, junto a la iglesia donde hay misa de seis.
“la vida es complicada, pero hoy es una fiesta.
Adivina, adivinanza, ¿no lo ves?”.
Saca punta a tu lápiz, no dibujes en el aire.
Las palabras que perduran se escriben sobre papel.
Con el canto del grillo en la piedra su cigarro se volverá a prender.
Desvelada, leyendo algún poema, recordando cosas que escuchó ayer.
“nunca es tarde para ir a la luna, y se alarga el camino al sonreír”.
Como balsa de aceite están sus dudas al mojarse de poesía otra vez.
La copla que suena del corazón a la garganta es un cante de ida y vuelta, escucha bien.
Con la noche eterna y la luz apagada en la calle misteriosa la encontré.
La vida es complicada, ahora mismo hay una guerra
Que vemos en casa a la hora de comer.
Saca punta a tu lápiz, no dibujes en el aire.
Las palabras que perduran se escriben sobre papel.
Va volando entre las cuerdas de un piano que suena a jazz y a Debussy.
Se emborracha cuando no ve nada claro y se duerme pensando sólo en él.
Abrigados en la manta de leopardo otra vez irían rumbo a Marraquesh.
A un oasis de besos añorados dónde puede ser tan solo un aprendíz.
Con el ruido que altera y taladra las calles, ¿algún día la magia encontraré?
Sin dejar un mensaje vuela el “pájaro” Parker sobre la chistera de alguien que se fue.
Una rosa, una baraja, es tan frágil la belleza.
En tus manos la herramienta, ¿no lo ves?
Saca punta a tu lápiz, no dibujes en el aire.
Las palabras que perduran se escriben sobre papel.
TE VENERO
(Letra y música: Antonio Álvarez)
Te venero mujer como el beato
arrodillado ante la imagen de su Virgen.
Cumplo tus caprichos tan atolondrado
que si hace falta me “maqueo” como un dandy.
Maleficios de impostor y curandero
no redimen mi afición a un buen piropo.
Y aún sufriendo en mi carne algún ultraje
en halagos me desvivo, cuando veo algunos andares.
Te venero mujer como ese plato
preparado por un “chief” con sus matices,
con esmero y bien condimentado,
que hace al fino paladar apetecible.
Mal dolor me de en el talle, no hay peor arrepentimiento
que el fingido, y las mujeres me han hecho un perro faldero.
El manjar de lo sublime, la obra maestra de Dios.
Por la calle “la amargura” me llevan mis quebraderos.
La mujer es mi universo, mi veneno y mi pasión.
Te venero mujer como ese cuadro
con belleza transmitida por pinceles.
Como el trueno en la tormenta que fue rayo,
eres la naturaleza imprevisible.
Maleficios de impostor y curandero
no redimen mi afición a un buen piropo.
Y aún sufriendo en mi carne algún ultraje
en halagos me desvivo, cuando veo algunos andares.
Mal dolor me de en el talle no hay peor arrepentimiento
que el fingido, y las mujeres me han hecho un perro faldero.
El manjar de lo sublime, la obra maestra de Dios.
Por la calle “la amargura” me llevan mis quebraderos.
La mujer es mi universo, mi veneno y mi pasión.
Son la dulce tentación para el bocado
y este humilde caballero las persigue.
Quedando hipnotizado a sus encantos,
al final del protocolo ellas son las deciden.
CORAZÓN DE TRAPO
(Letra y música: Antonio Álvarez)
Toma un poco el sol, riega tu balcón lleno de geranios.
Baila la canción, tararea el son del próximo verano.
Prefiero soñar mejor durmiendo un poco menos.
Y aunque el día amaneció mal, como éste se que no hay otro.
Buscaré el beso encarnado para un triste corazón de trapo.
Pinta de color, redobla el tambor, siéntete un payaso.
Ríete de mí, ríete de ti, pásate un buen rato.
Pisotea el reloj, cámbiale el agua al canario.
Dime si es verdad que la suerte la pintan los calvos.
Hoy sólo quiero alegrar otro triste corazón de trapo.
¿Sabes lo que es?, yo te hice una flor
con servilletas de papel.
Me alegra verte así hecha una flor
perfumando el jardín de amor, de amor.
Guarda el turrón en tu pantalón, fúmalo despacio.
Risa tonta hoy, la lengua te comió este lindo gato.
Prefiero soñar mejor durmiendo un poco menos.
Y aunque el día amaneció mal, como éste se que no hay otro.
Buscaré el beso encarnado para un triste corazón de trapo.
EL CAMIÓN DEL TAPICERO
(Letra y música: Antonio Álvarez)
¡ATENCIÓN, ATENCIÓN! ¡HA LLEGADO A ESTA CIUDAD!
¡EL CAMIÓN DEL TAPICERO!
Venimos desde muy lejos buscándonos el jornal,
dinero es lo que queremos pa´ comer y descansar.
Hacemos grandes descuentos, sin duda garantizados,
porque el trabajo bien hecho siempre es bien recompensado.
¡Atención, atención ha llegado a esta ciudad!
¡Señora y señor, el camión del tapicero!
Bajo la lluvia y el sol la “furgona” es nuestro hogar.
¡Vecino, la solución del sofá la encontrará!
Mi familia y servidor la frente bien la sudamos.
con fé que otorga el Señor, porque el pan no es regalado.
¡Atención, atención ha llegado a esta ciudad!
¡Señora y señor, el camión del tapicero!
Que oiga el que quiera oír, son muy libres de escuchar.
Me voy porque hay poco aquí que nos pueda interesar.
“No sacamos ni pa´ pipas”, la faena fue regular.
Nos largamos de esta villa arreando a otro lugar.
¡Atención, atención tienen algo que arreglar!
¡Que si no se les va, el camión del tapicero!
¡Atención, atención tienen algo que arreglar!
¡Que si no se les va, el camión del tapicero!
El camión del tapicero.
El camión del tapicero.
LA CASA DE LAS BOMBILLAS.
(Letra y música: Antonio Álvarez)
Vienen de los cortijos o del pueblo más cercano,
“quemaítos” por el sol y el trabajo.
Algún que otro “sabadete”, desfogando todo el gas,
para meterla en caliente y calmarse la ansiedad.
En la casa de las bombillas: azules, rojas y amarillas,
encienden pupilas de hombres con mujeres de la noche.
Una camisita nueva y zapatos relucientes.
Con elegancia pasada del año María Castaña.
Guiados por el instinto, a nadie amarga ese dulce.
¿Qué tiene el caramelito, que pone largos los dientes?
En la barra americana huele a fragancia barata,
a carne de traficante hablando con lengua larga.
Beben tragos de garrafa mientras les pasan la mano.
“Guapo: ¿invitas a una copa, o prefieres ir al grano?”.
La pensión de mala muerte su tanto por ciento quiere:
“al Cesar lo que es del Cesar, si está contento el cliente”.
Con la cara satisfecha salen a estirar las piernas,
y encienden un cigarrito que les sabe a hierbabuena.
Después de pulir la plata, cogen carretera y manta,
hasta que otro día despierten en brazos de su mulata.
En la casa de las bombillas al más tonto lo espabilan,
y al que no come una rosca le enseñan como se come.
Y al viejo verde que asoma le dan a su vida el postre.
En la casa de las bombillas: azules, rojas y amarillas.
En la casa de las bombillas: azules, rojas y amarillas.
TODAS LAS PALOMAS
(Letra y música: Antonio Álvarez)
Sentado en una tapia veo la tarde declinar,
y el sol se va vestido naranja
sobre un insultante azul que tiñe el mar.
Todas las palomas tienen alas de colores.
Todos tus colores me hacen volar.
Ahora no te encuentro, andas por las nubes.
Quiero un clip para pillarlas, y no dejarte escapar.
Triste belleza, bella tristeza.
Sopa de letras, y a los problemas le das la vuelta.
Todos los ilusos viven en el limbo
cada uno en su mundo con su pasión.
El amor no es cuerdo, bebe del instinto.
Todos quieren un remedio pa´ sanar el corazón.
Revoloteas como un insecto de flor en flor.
Buscas tu aroma, siento en mis yemas tu calor...
Todas las palomas tienen alas como flores.
Todas las flores son una mujer.
Ahora no encuentro esos pétalos que tuve.
Y sentado en la paciencia veo los días correr.
Triste belleza, bella tristeza.
ELÉCTRICA
(Letra y música: Antonio Álvarez)
Si he tardado en encontrar mi sitio, guardaré con celo ese espacio vital.
Allí donde converge mi destino, la vigilia dulce no sabe tan mal.
Busco mi frecuencia, se que tú me entiendes.
Soy el loco que interpreta junto a tí
la sintonía eléctrica, que ameniza vuestra audición.
Cuando la única consigna, tal vez, sea virar en un punto de inflexión.
El pensamiento no tiene barreras atrincherado en la predisposición.
Buscando la poesía de las notas, el fulgor de la perseida, una premonición.
En silencio me hablas si huyo de la gente,
y al unísono seguimos mi canción.
Y una mirada eléctrica nos contempla con atención
en la ceremonia mágica, donde tú y yo sólo somos una voz.
En silencio me hablas si huyo de la gente.
Busco mi frecuencia, se que tú me entiendes,
soy el loco que interpreta para ti,...
la melodía eléctrica, que ameniza vuestra audición.
En la ceremonia mágica, donde tú y yo sólo somos una voz.
Y tu mirada eléctrica me contempla con atención...
QUISIERA
(Letra y música: Antonio Álvarez)
Quisiera estar colgado de un sueño.
Ser el collar en tu cuello,
el naranja en tu cortina.
En tu espalda la caricia de un dedo, apenas...
Quisiera emborracharme contigo.
Hacer el amor en cualquier sitio.
Seducirte en el momento
que se encuentra en el silencio querido: “¿recuerdas?”
Somos ese cigarrillo a medias, el vino con más solera
compartido entre el humo y la saliva: “¿regresas?”
Nos vemos cuando acabe este día, agradezco tu compañía.
Y aunque París no nos queda, esta noche contigo quisiera...
No ser la foto arrinconada, ni quedarme sin palabras,
como un piano desafinado, cuando hay que decirte algo
que es directo y a la cara, que es tan claro como el agua, y tan dulce...
Quisiera ser el sello pegado
en el sobre del deseo enviado.
Que se abre en su destino
y cobra su sentido olvidado: “¿recuerdas?”
Que me muera y me parta un rayo
sino siento lo que canto.
Que se paren los relojes,
y los tiempos mejores pasados volvieran.
Somos ese cigarrillo a medias, el vino con más solera
compartido entre el humo y la saliva: “¿regresas?”
Nos vemos cuando acabe este día, agradezco tu compañía.
Y aunque París no nos queda, esta noche contigo quisiera...
No ser la foto arrinconada, ni quedarme sin palabras,
como un piano desafinado, cuando hay que decirte algo
que es directo y a la cara, que es tan claro como el agua, y tan dulce...
Nos vemos cuando acabe este día, agradezco tu compañía.
Y aunque París no nos queda, esta noche contigo quisiera...
Esta noche contigo.
QUE LOS ÁNGELES HUELAN DESPUÉS DE LA LLUVIA...
(Letra y música: Antonio Álvarez)
Que todos los días sean tarde de viernes
ante un fin de semana ilusionante.
Recompensa que espera nunca tiene hartura,
aunque haya domingos decepcionantes.
Que los ángeles huelan después de la lluvia,
y se note su presencia en el paisaje.
Llenando los rincones, limpiando las alturas,
cargándole las pilas a los corazones.
Toma mi abrazo aunque no sea tu ángel,
que es de un buen amigo, no de un mal amante.
Te cansaste de un juego sin frescura.
La rutina pasó factura a los dos.
El ángel y el diablo sobre el hombro tientan
el deseo desenfrenado o la medida.
El amor es imbécil cuando te enamoras,
pero es el aceite que engrasa la vida.
El alcohol suelta las lenguas sin mesura
y se revelan flirteos con la noche.
Coto privado donde no hay compostura,
campo minado donde estallan pasiones.
Toma mi abrazo como el que abraza a un árbol,
que renueve con su savia toda tu sangre.
Renaciendo otra vez de tus cenizas,
que tus nuevas conquistas no sean otro error.
Si tu hombre ansiado acabó en fracaso
por no rimar bien el verso con el sexo.
Que tu primavera no caiga en saco roto,
ni corras al amor estúpidos velos.
Porque un descosido siempre tiene arreglo.
Menos la muerte todo tiene solución.
Frota con suavidad tu verde amuleto
y que te traigan tus angelitos dulces sueños
Toma mi abrazo aunque no sea tu ángel,
que es de un buen amigo, no de un mal amante.
Te cansaste de un juego sin frescura.
La rutina pasó factura a los dos.
La rutina pasó factura a los dos...